Estrategias Economico-Ambientales en la Crianza de Cerdos

Mercadeo Cooperativo

SARE Outreach
2003 | 20 pages
pig covered in dirt
–Foto por Adam Lewis

La cooperación entre pequeños y medianos productores es una alternativa económicamente viable para enfrentar dos problemas apremiantes: la creciente consolidación de la industria porcina y los bajos márgenes de ganancia.

Patchwork Family Farms es una cooperativa de mercadeo sostenida por Missouri Rural Crisis Center. Garantiza precios de compra razonables independientemente de las fluctuaciones del mercado. Recompensa así a 15 productores por su dedicación a una crianza de cerdos “sostenible y humana”. El mercadeo es muy competitivo en Missouri. Desde su fundación en 1994 la cooperativa ha duplicado sus ventas cada año. En el 2000 obtuvo $250,000 de ingreso bruto.

Patchwork continúa creciendo. Comenzó vendiendo a tres restaurantes. Hoy vende a unos 40 restaurantes, negocios de comestibles, en actividades comunitarias y en su oficina. Lindsay Howerton, coordinador de mercadeo, dice: “Tuvimos que llamar a muchas puertas. Tenemos mucho éxito con los medios de comunicación. No bien envío un comunicado de prensa, ya esperan en el patio tres emisoras de TV”.

Howerton atribuye tanto interés a dos factores: Primero, una estructura de precios exclusiva de la cooperativa, un 15 por ciento sobre el precio de mercado, $0.43 la libra ($0.95/Kg); segundo, el compromiso de no criarlos confinados y no usar hormonas ni antibióticos en los alimentos. “Hemos dado un paso fuera del sistema y estamos teniendo éxito”, dice Howerton.

En el 2000, los productores de Patchwork recibieron $50,000 más que en el mercado convencional. Los productores cobraron al contado. Ovid y Mary Jo Lyon, productores y miembros de la cooperativa, han recibido estos beneficios.

“Patchwork ofrece apoyo a agricultores independientes y sus familias”, dice Mary Jo Lyon. “Sin su ayuda nosotros no podríamos continuar criando cerdos. Patchwork nos ofrece la oportunidad de producir cerdos como siempre lo habíamos hecho, al aire libre y con mucho sol. Además conseguimos un buen precio”.

A Family Farm Pork es una cooperativa que investiga el apoyo de los consumidores a este concepto. Ayuda a productores pequeños a abrirse un hueco en el mercado. Lo que comenzó como un pequeño proyecto es ahora una empresa floreciente. Su matadero sirve a 20 condados. Su operación de mercadeo cooperativo se extiende en el área de St. Louis.

Russell Kremer, presidente de Missouri Farmers Union y director de la cooperativa recibió una subvención de SARE para explorar alternativas en la distribución de alimentos producidos en Missouri. Estudios de viabilidad para la venta de carne de cerdo con valor agregado “han demostrado que no presenta riesgo económico”, según Kremer. Productores interesados están llevando anualmente al matadero unos 250,000 cerdos.

Según Kremer, “para mantener el acceso a los mataderos los productores juntan sus cerdos en lotes que envían regularmente”. La cooperativa sirve a productores pequeños y medianos que combinan estrategias genéticas, alimentarias y gestoras para satisfacer las normas de calidad. “El éxito cooperativo depende de la comunicación constante entre productores”.

Vermont Quality Meats es una cooperativa de mercadeo que comenzó con una subvención de SARE. Sus dueños son 52 agricultores. Vende diariamente más de $1,000 en cordero, cabra, cerdo, ternera, venado y aves de caza de New England. Sus productos se revalorizan el doble al llegar a distinguidos restaurantes de New York y Boston. Lydia Ratcliff, productora de ganado diverso, estima que la cooperativa ha generado entre $100,000 y $150,000 de beneficio extra para los productores.

Los miembros de la cooperativa se benefician de menores costos de producción y mayores precios de venta en un mercado que exige animales más jóvenes. El proyecto ha creado 10 puestos de trabajo a tiempo parcial. Los ocupan miembros de la cooperativa que aumentan así los ingresos de sus granjas. “Les satisface también saber que la calidad de sus productos es reconocida por distinguidos jefes de cocina de la región”, dice Ratcliff.

Carmen Fernholtz, agricultora y ganadera de Minnesota, vende sus cerdos en el mercado convencional. Dirige un centro de compra a 10 millas de su granja. Para conseguir contratos por adelantado, un productor necesita suplir 40,000 libras (18,000 Kg) de carne en canal ó 225 animales. Este requisito cierra el mercado a los productores pequeños.

Los clientes de Fernholtz hacen un lote común con sus cerdos para asegurar su valor en el mercado. Entre 1997 y 2000 el centro ha servido a 50 productores en un radio de 30 millas (50 Km). Acordaron informarle el número de animales que tienen para vender. Luego Fernholtz coordina la transportación y asegura un comprador a través de National Farmers Organization. Los productores llevan semanalmente entre 50 y 100 cerdos al centro de compra.

“Para nosotros era crítico perder acceso al mercado”, dice Fernholtz. “Si cada uno de nuestros grupos puede aportar 25 cerdos para un contrato por adelantado, podemos proteger nuestros precios”.