Las aves pueden hacer mucho para mejorar tierras problemáticas y al mismo tiempo controlar tanto insectos plagas como malezas mientras proveen una nueva fuente de ganancias para la finca.

Suelo

Las aves en pasturas o en tierras para cultivo actúan como esparcidores miniatura de estiércol que fertiliza el suelo. Ellos revuelven y mezclan la tierra y el estiércol a medida que escarban buscando insectos y gusanos, aumentando la materia orgánica y mejorando la fertilidad. El estiércol rico en calcio de las gallinas ponedoras puede con el tiempo aumentar el pH del suelo, haciendo al suelo una mejor fuente para forrajes de alta palatabilidad (más sabrosos) como trébol, guisantes y pasto ovillo. Hay que, eso sí tener cuidado: Las aves no se pueden mantener mucho tiempo en el mismo lugar o en altas concentraciones, especialmente cuando el suelo está húmedo, ya que esto elimina los forrajes y compacta el suelo.

Steve Stevenson de CIAS de Wisconsin trabajó con agricultores que criaban otros animales además de aves en pasturas. En todos los casos, los pollos seguían a los animales de mayor tamaño, desde ovejas de leche hasta vacas de carne. “Escuchábamos repetidamente que los pollos hacían maravillas en cuanto a calidad y nutrientes del suelo,” mencionó. Un grupo de gallinas ponedoras, colocadas dos a tres días después de ganados de vacas, picoteaban y escarbaban las bostas de las vacas mientras que con entusiasmo se tragaban las larvas de las moscas parasíticas que molestan a las vacas, logrando dos tareas al mismo tiempo.

En Luisiana, investigadores financiados por SARE que estudiaban los beneficios de la integración de vegetales con pollos o ponedoras descubrieron que los vegetales crecían mejor cuando se plantaban 14 días después de que los pollos se movían al otro lado del sitio. “Encontramos una mejora significativa en el desempeño de las plantas 14 días después de que las aves pasaron por el suelo,” dijo James McNitt, un investigador de la universidad Southern University en Luisiana, que evaluó el tiempo óptimo para plantar pepinos, calabazas de verano, mostazas verdes, y otros vegetales verdes después de pastar aves.

Mark y Robin Way del Condado de Cecil, Md., aprecian el nitrógeno, fósforo y otros nutrientes adicionales que las aves les dan a sus campos de heno. Trasladan siete corrales al mismo tiempo a través de uno de sus campos de heno, y se cambian a un campo nuevo cada año.

“Hemos realizado muestras de suelo, y estamos justo donde debemos estar,” dijo Robin Way. “Los animales se desempeñan bien en los campos. Ellos picotean bichos, y lo que nos devuelven es nitrógeno adicional.”

Las aves de Tom Delehanty lo ayudan a superar un obstáculo endémico en Nuevo México: suelos pobres. Sus aves están construyendo una capa de rica materia orgánica sobre el suelo tipo desierto arenoso al punto que está considerando expandir a producción de vegetales orgánicos.

“Entre el centeno y la avena que planto como cultivos de cobertura y forraje, y el escarbado que realizan las aves que introduce su estiércol en la tierra, he obtenido una fertilidad como nunca se ha visto antes en esta área,” dijo. “Agricultores de granos de cereales de todo alrededor del valle vienen a admirar mis pasturas que se mantienen verdes durante todo el año.”

Forrajes

Chickens in a pen eating clover

Paul Ehrhardt, que crió 2,500 pollos en el 2001, cultiva una densa combinación de trébol y pasto para pastar a sus aves y mejorar el suelo en su finca en Sun Prairie, Wis. Foto de Wolfgang Hoffman.

La investigación, junto a las observaciones de muchos productores, demuestra que las aves y la pastura ofrecen beneficios mutuos. El plantar forrajes diversos que mejoran la calidad del suelo al fijar el nitrógeno o al adicionar materia orgánica tiene sentido, aunque los productores de aves a veces debaten acerca de la cantidad de pasto u otro forraje que las aves realmente comen, y la cantidad de beneficios que obtienen de ellos. A diferencia de rumiantes como las vacas, cabras u ovejas, las aves no pueden digerir la celulosa presente en la mayoría de las plantas en forma muy eficiente, aunque los pavos y gansos son mejores que los pollos. Dicho esto, comer vegetales es lo mismo para aves como para humanos: Una dieta sólo de vegetales no es suficiente para sostener la vida, pero los vegetales logran una gran diferencia para la salud.

Joel Salatin ha establecido lo que él llama un “policultivo permanente” (permanent polyculture) de tréboles y pastos en sus pasturas, con variedades de pastos nativos, plantas de hojas anchas, tréboles, chicorias, avenas y centeno que maduran en tiempos diferentes de la temporada. Sus pollos van a comer “casi cualquier cosa mientras no sea demasiado alto ni demasiado duro,” dijo.

El productor de huevos de Oregon Robert Plamondon ha descubierto que la investigación de pasturas de principios de los años 1900 aun puede aplicarse. “Todo lo que he leído apunta a que la avena es el alimento verde ideal de estación fría,” mencionó, “mientras que el trébol ladino, la alfalfa, y en menor grado otros tréboles, son mejores alimentos de verano. Mi propia experiencia con la avena ha sido muy favorable.”

Salud Animal

Aves en pastoreo bien manejadas son en general lo suficientemente resistentes a enfermedades e infecciones y por esto muchos productores han renunciado al uso de antibióticos o alimentos medicados. Los productores de aves en pastoreo generalmente utilizan este detalle como una herramienta para el mercadeo. No es un secreto que los consumidores desean pollos libres de antibióticos para sus familias. Problemas significativos de canibalismo son raros, por lo que la práctica de despique no es común.

Al contrario, pollos criados en estructuras de confinamiento están en riesgo de enfermedades respiratorias, ya que la calidad del aire está afectada por el amoniaco y el polvo proveniente del excremento, la cama, piel y plumas. Para protegerse de enfermedades como la bronquitis, coccidiosis (enfermedad causada por el parásito coccidia), y la enteritis necrótica, los pollos en confinamiento reciben inoculaciones y antibióticos en forma rutinaria, además de aditivos como arsénico en el alimento.

Las aves en pastoreo, sin embargo, son más susceptibles al estrés relacionado al clima. Pueden estar demasiado frías o demasiado acaloradas, expuestas al viento y a la lluvia, y dañadas por depredadores. Los pollos soportan el frío mucho mejor que el calor, comiendo alimento adicional para producir calor a través de la digestión cuando es necesario. Algunos pasos parta disminuir el estrés por calor durante temporadas calurosas incluyen asegurar el acceso a áreas con sombra, agua fresca dos a tres veces al día, y trasladar los corrales a través de la pastura sólo en la mañana o en la tarde, cuando está más fresco.

Enfermedades como la coccidiosis pueden ser una preocupación, especialmente en la criadora, si las condiciones no son sanas. Para mantener los patógenos bajo control, haga rotaciones diarias y permita que las parcelas y pasturas descansen por tiempo suficiente. Limpie los corrales y criadoras en forma regular entre grupos de aves para mantener los microbios dañinos a raya.