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Marion Storm, un productor
de cerdos de engorde en Bosworth, Missouri y miembro de Patchwork
Family Farms Cooperative, mueve 100 vientres con sus crías
a través de una serie de cobertizos con acceso a pastizales.
Manejando sus cerdos con el método del pastoreo, Storm
tiene menos preocupaciones con el estiércol.
–Foto cortesía de Missouri Rural Crisis Center |
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Manejo del Estiercol
El estiércol debería considerarse un producto útil y
no un desperdicio difícil de manejar. Muchos productores de cerdos siembran
cultivos. Debidamente procesado fertiliza y mejora los suelos. El estiércol
producido anualmente por 50 cerdas reproductoras, después de transformado
en abono, puede valer $4,000. Además de fertilizar, incrementa el contenido
de materia orgánica del suelo, mejorando su estructura y enriqueciendo
su micro-biodiversidad.
Los animales distribuyen el estiércol mientras pastan. Si el número
de animales por acre es el recomendado y las rotaciones son las adecuadas, el
estiércol deja de ser un problema. En las camas se produce un estiércol
sólido relativamente fácil de manejar. Estos paquetes contienen
grandes cantidades de sustancias complejas, como la lignina, presentes en la
paja de las camas. Su lenta descomposición en el terreno aumenta la materia
orgánica del suelo, haciendo su estructura muy adecuada para la agricultura
durante más tiempo.
Cuando Roger Hubmer de Mankato, Minnesota, se enteró de que necesitaba
$100,000 para construir una nueva estructura en confinamiento, decidió
criarlos en hopos. Usa tallos de maíz como material para las camas. Para
aplicar correctamente el estiércol a sus cultivos, analiza su contenido
en fósforo.
Olores y Contaminación
Los malos olores son uno de los mayores problemas de la producción
en confinamiento. Los periódicos reflejan la oposición de las
comunidades y las quejas de los vecinos. La limpieza de estos sistemas produce
una mezcla de agua y estiércol que fluye a unas charcas. Allí,
sin el oxígeno del aire, las bacterias anaeróbicas descomponen
los sedimentos produciendo gases mal-olientes y tóxicos como metano,
sulfuro de hidrógeno, monóxido de carbono y amoníaco.
Si ocurre un apagón, los cerdos confinados enfrentan serios peligros,
incluso la muerte, a causa del calor y los gases tóxicos. Los productores
lo previenen instalando sistemas de alarma y generadores eléctricos que
ocasionan importantes gastos. Por el contrario, en un “hopo” el
aire circula libre y naturalmente.
“Los malos olores que ocasiona la producción en confinamiento
es el asunto que ha ocasionado mayor discordia en el ámbito agrícola.
Ha dañado las relaciones sociales rurales y ha segregado de su comunidad
a los productores de cerdos”, afirma R. Douglas Hurt, director del Iowa
State Center for Agriculture History and Rural Studies.
Los sistemas al aire libre no presentan este problema. “Casi no hay
olores en el modelo experimental de crianza en pastos de Texas Tech”,
dice John McGlone, director del proyecto. “Dije a unos colegas del NRCS
(Servicio Federal de Conservación de los Recursos Naturales) que no habría
olores y no me creyeron. Un año después los reuní allí
y no lo podían creer. No huele”.
El mayor peligro es el riesgo de contaminación del agua. El contenido
de las charcas puede filtrarse contaminando las aguas subterráneas y
desbordarse contaminando las superficiales. En 1999 el huracán Floyd
produjo ambos efectos de manera catastrófica en North Carolina. Perecieron
21,000 cerdos y la agricultura perdió $1,000,000,000.
“Al confinar los cerdos concentramos el estiércol, aumentando
el riesgo de contaminación ambiental”, dice Honeyman.
Si el sistema produce estiércol sólido, ni filtra ni desborda.
Sólo las lluvias intensas podrían contaminar las aguas, si se
amontona al aire libre sin protección. La formación de la composta,
si se hace bien, es un proceso aeróbico que no emite malos olores. “Puede
parecer gracioso”, dice Hubmer, “pero la composta que sale de los
hopos no huele mal”.
El pastoreo presenta aún menores riesgos. Alrededor de todo el sistema
de Texas Tech se sembró una barrera vegetativa de hierba “Old World
bluestem” para controlar la posible escorrentía por lluvia. “El
color evidencia que la barrera funciona bien”, dice McGlone. “Nuestros
pastos presentan un color oscuro mientras que la barrera es verde pálido.
El nitrógeno se mantiene, pues, en los pastos”. La fuga de estiércol
y nutrientes no es problema, si el sistema en pastoreo controla la escorrentía.
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